Para comenzar, debemos diferenciar entre dos clases de vinos:
Los más económicos, llamados vinos finos de mesa, que suelen resultar en mezclas de uvas y cosechas, y cuya calidad no suele ser pareja.
Los vinos varietales se mencionan así, porque a diferencia de los vinos finos de mesa, éstos suelen distinguir el tipo de uvas que los conforman; suelen conformarse entre una y tres tipos de uvas distintas como máximo.
Así se obtiene el máximo de pureza en cuanto a sabor.
En general, todos los tipos de vinos tienen versiones varietales: en los blancos, los más populares son los chardonnay, chablis y sauvignon blanc.
En los tintos, los más extendidos son el cabernet sauvignon, el malbec, y el syrah.
En una segunda línea de tintos, o usados como complemento a estas uvas, hallamos el pinot noir, el bonarda y el merlot.
Y en una tercera línea, encontramos variedades como el petit verdot, que aún no disfrutan de la popularidad de las anteriores.
Cuando uno elige un vino, el mismo suele tener el color de la comida que va a acompañar.
Los vinos blancos, son excelentes con pollo y pescados; los tintos, con carnes rojas y pastas.
No se trata de una trivialidad, pero constituye una norma rápida de criterio a la hora de seleccionar el mejor vino para una comida determinada.
Además, en el resultado final comprobará que la elección es más que acertada.
Los vinos rosados, en cambio, suelen consumirse en mucha menor cantidad.
Salvo excepciones, los rosados se consideran vinos efectivos para el postre, debido a su naturaleza más dulce.
Tanto blancos, como rosados, se toman fríos (lo ideal es entre temperaturas de 6 y 10 grados).
Los vinos blancos presentan variedades dulces y secas.
Los vinos tintos son los más multitudinarios en Argentina, debido a nuestra afición a las carnes asadas.
Se recomienda tomarlos naturales (temperaturas entre 16 y 18 grados) y, por su naturaleza, son quienes mejor resisten el tiempo una vez abiertos para consumo.
Su deleite es penetrante y su cuerpo denso a la hora de saborear.
Entre los más extendidos de los tintos, encontramos el malbec: suele identificársele a los consumidores por las propiedades de una uva, comparandola con el gusto de otros sabores conocidos.
En el caso del malbec, su sabor es comparable al de frutas negras (ciruelas, grosellas).
Su combinacion con uvas bonardas le da mayor cuerpo y un dejo en el paladar de ligeros taninos (un ligero sabor amargo); combinado con el cabernet sauvignon forma uno de los tipos mas populares, el borgoña, ya que a la suavidad del malbec se suma la ligera aspereza al paladar del cabernet sauvignon, cuyo gusto recuerda a la pimienta negra.
Ahora bien: elegidas las uvas... ¿cuál es el mejor vino? ¿Por qué hay tantas variedades de precio y calidad entre, por ejemplo, vinos malbec de una misma marca?
Aquí entra en juego el segundo factor a la hora de elegir un vino (el primero es el color y el o los tipos de uvas), y es la crianza.
La crianza es el tiempo de maduración del vino, y en qué medios fue almacenado.
La mayoría de la gente toma los llamados vinos jóvenes, cuyo valor oscila entre los $ 5.- y $ 15.-, y que posee una maduración de entre 6 y 8 meses (generalmente en barricas de roble).
La segunda categoría, es la de los llamados vinos reserva, cuya maduración se extiende entre 12 y 14 meses, en barricas de roble, y que comienzan aquí a distinguir el año de la cosecha. Éstos vinos suelen costar entre $ 15.- y $ 50.-.
Por último, los más selectos son los vinos afincados: se crían durante 18 meses en barricas de roble, y luego terminan su añejamiento en botella por otros 12 meses.
Para estas líneas, se suelen seleccionar las mejores uvas y cosechas, y su costo supera generalmente los $ 100.-.
Con estos datos, usted puede iniciarse en la eleccion de vinos, y encontrar el que más le guste... y se adapte a su personalidad.
A diferencia de otras bebidas o licores, los vinos constituyen un producto mas noble, que ha acompañado a los hombres casi desde su misma creación.
Y conforman una experiencia única de placer no sólo por sabor, o como complemento de sus comidas; sino también como compañero de momentos que quedan en el recuerdo, y como celebración en las reuniones de amigos.
* Beaujolais.
* Bonarda.
* Cabernet sauvignon.
* Chablis.
* Chardonnay.
* Malbec.
* Merlot.
* Pinot noir.
* Sauvignon blanc.
* Syrah.
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